sábado, 30 de octubre de 2021

Código Deontológico vs Eutanasia

El pasado mes de junio se produjo uno de los mayores cambios en nuestra visión de la medicina, tras la aprobación y entrada en vigor de la eutanasia en España.

Desde entonces hemos podido leer comentarios y ver en los medios de comunicación enfrentamientos entre defensores a capa y espada de la eutanasia, y que se alegran de que haya sido aprobada, poniendo todo su empeño en su defensa. Y por otro lado detractores de la eutanasia, que ven en dicha ley problemas serios de ética personal y/o profesional.

Y yo que pienso de todo esto. Alguien esperará que dé mi opinión al respecto, tal vez las personas que conocen mi historial profesional en cuidados paliativos, como integrante del grupo de referencia de la antigua “Comarca Ezkerraldea-Enkarterri”, y posteriormente como paliativista a pie de cama. Pues, lo que debo señalar entiendo que es muy simple, dejémonos de pelearnos a favor o en contra de una ley, y centrémonos en lo más importante “la y el paciente”.

Quizás, para algunas personas centrarse en las y los pacientes les parezca “algo nuevo”, ya que por desgracia nuestra profesión en algunos casos es víctima de un mayor o menor grado de “egocentrismo”.

La verdad es que no es algo nuevo, nuestro Código Deontológico en su artículo 5, apartado 3 nos indica “La principal lealtad del médico es la que debe a su paciente y la salud de éste debe anteponerse a cualquier otra conveniencia”.

También más recientemente, en la “Declaración de Ginebra”, refrendada en última ocasión en la “68ª Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (WMA), Chicago, Estados Unidos, Octubre 2017 “, se pone de manifestó la “Promesa del Médico”, una actualización compleja de nuestro antiguo “Juramento Hipocrático”, donde nos indica explícitamente, “VELAR ante todo por la salud y el bienestar de mis pacientes” y “RESPETAR la autonomía y la dignidad de mis pacientes”.

Con lo anteriormente señalado, tal vez puede quedar claro, o por lo menos para mí entiendo que así es, que debemos centrarnos en las personas que atendemos profesionalmente, en su autonomía, en su capacidad de decisión, en sus posibilidades terapéuticas, analizando cada caso individualmente…, y no entrar en discusiones sobre lo bueno, lo malo, discusiones que me parecen a veces son vertidas de una forma preconcebida, etc…

Para terminar, y ya que he hecho referencia a nuestro Código Deontológico, creo que la aprobación de la Ley de Eutanasia, es un argumento más a actualizar y/o modificar nuestro actual Código Deontológico.

Kepa M. San Sebastián Moreno, Vocal de la Comisión de Deontología Médica de Bizkaia.