lunes, 3 de agosto de 2020

Doctora, ¿por qué no va a atender a mi padre?


No salgo de mi asombro.
Mi padre tiene 91 años y no suele quejarse, pero hoy, al llamarle a la residencia para ver qué tal estaba, me ha dicho entrecortadamente que no podía respirar. He hablado con Miren, la cuidadora que mejor se lleva con él y me ha dicho que no les permiten trasladarlo al hospital, que es muy mayor... Tiene que ser un error, pienso, voy a hablar con su médico...





La escasez repentina de medios sanitarios es una situación que no teníamos prevista. ¿Cómo nos va a pasar esto aquí, con una Sanidad pública en la que confiamos para resolver los problemas de nuestra salud? ¿Y ahora qué hacemos si no tenemos respiradores ni camas para todo el mundo?
Estamos al límite de nuestras fuerzas y no sabemos qué es lo mejor para todo el mundo.
¡¡Ya está!! Preguntemos a nuestros jefes o busquemos un protocolo que nos diga cómo actuar. 


... Y si el protocolo o las instrucciones dicen que no se hospitalice o que no se administren cuidados críticos a las personas mayores de 80 años... ¿obedecemos o nos planteamos qué deberíamos hacer desde el punto de vista de la ética profesional?

No tomamos decisiones clínicas no fundadas en criterios médicos objetivos. No discriminamos por sexo, raza, religión... ni edad. No lo hemos hecho ni deberíamos plantearlo ahora, con pandemia o sin pandemia.

“Todas las personas mayores independientemente de su edad y de si viven en la comunidad o en residencias, tienen el derecho constitucional de acceder a los servicios públicos de salud y no pueden ser discriminadas por razón de edad.
Para la derivación a recursos sanitarios especializados (hospitales de agudos y otros recursos intermedios medicalizados COVID), ni la edad, ni el hecho de vivir en una residencia, deben ser un criterio de no derivación”.
(Sociedades Española y Autonómicas de Geriatría y Gerontología SEGG 2-5-2020).


Art. 5.2 Código de Deontología Médica:  El médico debe atender con la misma diligencia y solicitud a todos los pacientes, sin discriminación alguna.

Isabel López-Abadía Rodrigo, Presidenta de la Comisión de Deontología Médica de Bizkaia.