sábado, 19 de marzo de 2016

Algunas frivolidades políticas sobre la atención al final de la vida

Permitidme que desde mi perspectiva de profesional que se dedica a la atención de las personas que se encuentran en situación clínica de enfermedad avanzada incurable (Jefe del Área de Cuidados del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi), exprese mi opinión en este Blog sobre cómo han abordado los distintos partidos políticos en sus programas electorales este asunto de la atención al final de la vida de los ciudadanos de nuestro país. Mi opinión es que ninguno de los partidos ha hecho una propuesta sensata. Unos ni siquiera la contemplan en su programa electoral, otros proponen un Plan Nacional de atención a enfermos crónicos,  elaborar leyes de muerte digna, sedación terminal, despenalización de la eutanasia... dependiendo de su espectro derecha-izquierda, pero ninguno garantiza en cada uno de sus programas lo que los ciudadanos necesitan cuando se encuentran en la fase terminal de una enfermedad como es una atención médica de calidad y que no tenga diferencias según en la Comunidad Autónoma, en la ciudad, pueblo o aldea en la que vivan; es decir que sea una atención médica al final de la vida universal.

Antes de iniciar sus campañas electorales, el Grupo de Trabajo Atención Médica al Final de la vida de la Organización Médica Colegial (OMC) envió a todos los grupos parlamentarios el documento Atención Médica al Final de la Vida: Conceptos y Definiciones consensuado por la OMC y por la SECPAL para que tuvieran claro algunos términos en la elaboración de sus ofertas programáticas. Pero comprobamos, con cierta frustración, que no se lo habían leído. Os adjunto el enlace del citado documento:

Para finalizar deseo compartir con vosotros mi opinión sobre el empeño de los políticos en ofrecernos una despenalización de la eutanasia en vez de la universalización de los cuidados paliativos. En el siguiente enlace podréis leer mi opinión.

Desearía que pudierais compartir vuestras opiniones sobre este tema en este Blog. Sería muy enriquecedor para sus lectores conocer el diverso abanico de opiniones que sin duda hay sobre este tema.

Muchas gracias, una vez más por leernos.

Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología
Colegio de Médicos de Bizkaia






sábado, 5 de marzo de 2016

Formarse para cuidar mejor, una responsabilidad del médico desde la Deontología

Los médicos, en ocasiones, nos tenemos que enfrentar ante enfermos que necesitan nuestra atención en la etapa final de la sus vidas. Tradicionalmente, la formación académica en Medicina se ha centrado en la curación como objetivo, lo que ha provocado que en muchos casos, los profesionales carezcan de herramientas clínicas y personales, para enfrentarse a situaciones en la que no es posible curar al enfermo. Es entonces cuando comprobamos que esta falta de formación en esta disciplina asistencial, la Medicina Paliativa, puede llevarnos a tres tipos de actitudes:
1.- Los que consideran que se encuentran ante una situación compleja y deciden evitarla y dejan a la persona enferma y a su familia a la libre evolución de su proceso, entendiendo además que los cuidados paliativos sólo deben ser aplicados en las fases agónicas.
2.- Los que consideran una situación nimia y de escasa complejidad que puede ser fácilmente manejada con unos mínimos conocimientos técnicos y la atención de los síntomas físicos.
3.- Los que ante el miedo y las reticencias a aceptar la situación, emprenden actitudes más intervencionistas y evitan la comunicación y los encuentros incómodos con el enfermo y su familia.

Estas tres actitudes, el abandono, la autosuficiencia y el miedo pueden provocar que la persona al final de la vida y su familia sufran la falta de atención integral del proceso de morir, la falta de apoyo domiciliario, la escasez de cuidados continuados.

Ante esta evidencia que constatamos con bastante frecuencia los que nos dedicamos a esta disciplina de Medicina Paliativa, creo que podemos plantearnos algunas estrategias para mejorar nuestra formación en aquellos conocimientos y habilidades de los que carecemos. 

No olvidemos que, desde la Deontología Médica, existe una responsabilidad individual, como médicos, y una responsabilidad de las distintas instituciones para actualizar nuestros conocimientos y nuestras habilidades. Nuestro propio Código de Deontología Médica, en su Art. 46.1 nos lo recuerda: "Para conseguir y mantener la calidad profesional la asistencia debe complementarse con la formación continuada. Además de realizar las tareas asistenciales, el médico debe disponer de tiempo en su jornada laboral para la actualización de conocimientos, así como para la docencia y la investigación". Refrendando la importancia de la formación continuada, la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias (LOPS) incorpora como una innovación normativa para asegurar y mantener la mejora continua de nuestro SNS, un proceso de enseñanza y aprendizaje activo y permanente al que tienen derecho y obligación los profesionales sanitarios y que está destinada a actualizar y mejorar sus conocimientos, competencia, habilidades y actitudes de acuerdo con la evolución científica y tecnológica y las demandas asistenciales de la sociedad.

Pero vamos a lo práctico. El próximo 15 de marzo comenzará la 4ª Edición del Curso Básico de Cuidados Paliativos que la Organización Médica Colegial (OMC) pone a disposición de todos los profesionales vía on-line: http://www.cgcom.es/noticias/2016/02/16_02_09_ffomc_cuarta_edicion_curso_basico_cuidados_paliativos. Por otro lado, nuestro Colegio de Médicos de Bizkaia, a través de Osasun Ikaskuntza Fudazioa-Fundacion de Estudios Sanitarios, durante el mes de abril impartirá el curso Aspectos éticos y toma de decisiones en cuidados paliativos, desde la práctica clínicahttp://www.cmb.eus/Eventos/Ficha.aspx?IdMenu=79ff4946-e59b-4e1c-a4e5-a35120a90952&Cod=db3f4f71-d09b-416c-8ff2-4c94f2e693d5&Idioma=es-ES

A partir de ahora, está en nuestras manos formarnos, al menos básicamente, en Medicina Paliativa, para poder entender mejor a nuestros enfermos y a sus familias cuando se encuentren en las situaciones clínicas de enfermedades incurables avanzadas. También en esos momentos nos necesitan junto a ellos y que no les abandonemos.

Los médicos tenemos que aprender a ayudar a morir bien y todas las técnicas de acompañamiento del moribundo y su familia.

Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología.
Colegio Médicos de Bizkaia