domingo, 24 de mayo de 2015

Los médicos colegiados y sus colegios

Las relaciones entre el Colegio de médicos y los colegiados deben basarse en la lealtad y respeto mutuos así como en la voluntad común de cumplir los deberes estatutarios y deontológicos.
Algunos médicos colegiados que ostentan cargos jerárquicos a veces se resisten a acudir y colaborar a requerimientos del Colegio. Parece que ser consejero, gerente, director médico de un hospital, etc., justifica no responder a estos requerimientos. No es ni debe ser así. El Código de Deontología Médica (CDM) deja bien clara esta obligación en su Artículo 43.1: "El médico, cualquiera que sea su situación profesional o jerárquica, tiene el deber de comparecer al requerimiento que se le haga desde el Colegio".
Los colegiados han de colaborar con las juntas directivas de sus Colegios. Una manera de colaboración es la de participar en la elección de los cargos directivos y asistir a las asambleas. Hay que tener en cuenta que la poca participación en estos actos de responsabilidad democrática interna, conllevará a una debilidad de las instituciones colegiales tanto a nivel provincial, auntonómico o central.



Los colegiados estamos legitimados para exigir a los directivos colegiales provinciales, autonómicos y estatales que sean coherentes desde la Deontología y desde los Estatutos.
Para que un colegiado se sienta motivado a que su actividad profesional esté guiada por las normas que se establecen en el Código de Deontología Médica ha de sentirse protegido por su Colegio y por la Organización Médica Colegial. Nuestro Código obliga a quienes dirigen las instituciones colegiales a proteger de perjuicio a los colegiados por causa de ser fieles a sus convicciones ético-profesionales. El artículo 44.3 del CDM lo refleja claramente: "La Organización Médica Colegial defenderá a los colegiados que se vean perjudicados por causa del cumplimiento de este Código".
Los Colegios de Médicos no deben esperar a que llegue una denuncia sobre la presunta conducta inadecuada de uno de sus colegiados. Han de ser observadores vigilantes de conductas profesionales alejadas de las normas de Deontología debiendo actuar de oficio incoando el correspondiente expediente cuando las observaran.
También podemos colaborar con las instituciones colegiales contribuyendo a la formación de la Ética y la Deontología. Desde este Blog estoy en condiciones de compartir con sus lectores mi satisfacción con nuestro colegio que ha comprendido que tan importante como formar a los colegiados en hipertensión, en Diabetes, en cirugía oncológica, etc., es formar en los aspectos éticos y deontológicos de nuestra actividad profesional. 
He escrito este post para ayudar a reflexionar sobre lo importante que es nuestra relación como colegiados con la Corporación Médica Colegial. 
Muchas gracias, una vez más, por entrar en nuestro Blog.

Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Bizkaia

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