viernes, 27 de febrero de 2015

La atención al enfermo oncológico en fase terminal desde la Deontología Médica

La atención al enfermo oncológico desde la Deontología Médica no es diferente de la atención a cualquier enfermo con otra patología distinta al cáncer, pero en este post deseo hacer referencia al contenido del tema que voy a abordar en el Encuentro Bilbaopraxis2015Cáncer que se va a celebrar los días 5 y 6 de marzo en nuestra villa. En el siguiente enlace podréis conocer el programa completo: http://www.bilbaopraxiscancer2015.com


En mi intervención con el título La atención al enfermo oncológico desde la Deontología Médica. Imperativos éticos abordaré los siguientes aspectos:

Cuidar a un enfermo oncológico en fase avanzada es complejo y requiere unas cualificaciones profesionales específicas, porque los conflictos éticos pueden ser diversos ya que en este caso los cuidados paliativos tienen que ver con la vida, la muerte, el sufrimiento, la fragilidad y la vulnerabilidad del enfermo. Hemos de tener en cuenta que no existe un “protocolo ético”; tendremos que conjugar la ciencia que nos dirá lo que hay que hacer en la mayoría de los casos y la sabiduría práctica (basada en la prudencia) que nos dirá lo qué hacer en ese caso concreto. Pero teniendo en cuenta los siguientes imperativos éticos: no abandonar al enfermo, librarle del dolor y de cualquier otro síntoma que le haga sufrir, evitar pruebas diagnósticas y tratamientos inútiles, sedarle cuando lo precise, siempre respetando los valores del enfermo.


Nuestro deber será intentar la curación o mejoría del enfermo siempre que sea posible. Cuando ya no lo sea, estaremos obligados a aplicar las medidas adecuadas para conseguir su bienestar, aún cuando de ellos pudiera derivarse un acortamiento de su vida. Nuestros enfermos ya saben que no somos unos dioses, lo que desean es que no les abandonemos cuando más lo necesitan. Desean tenernos a su lado con nuestro acercamiento humano para que le ayudemos en todas sus necesidades, porque cuando se encuentran en la fase avanzada de su enfermedad ya han comprendido que la técnica ya no les es útil para curar su enfermedad, pero sí tienen necesidad de las personas, de su familia, de sus amigos y de su médico. La atención médica al final de la vida es un derecho del enfermo y una obligación deontológica del médico con la que no precipitaremos deliberadamente su muerte, tampoco prolongaremos innecesariamente su agonía, pero sí ayudaremos a no sufrir mientras llega su muerte.

Nuestra misión ante el cáncer, como médicos, en primer lugar es evitar que el enfermo lo padezca con nuestros consejos y controles para conseguir su prevención; en segundo lugar, si no se ha conseguido prevenir, intentaremos curar la enfermedad y sus complicaciones; pero si no hemos conseguido ni lo uno ni lo otro aún nos queda la labor de paliar los síntomas para evitar su sufrimiento. Lo que nunca debemos hacer es abandonar al enfermo ni a su familia.

Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología
Colegio Médicos de Bizkaia






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