sábado, 10 de enero de 2015

No insistir en curar lo incurable

Tal vez los médicos hemos de reflexionar algo más cuando tenemos la tentación de convencernos a nosotros mismos que nuestra única misión es la de curar a toda costa. El filósofo Françes Torralba nos recuerda que "hoy por hoy, sigue habiendo enfermedades incurables, pero no enfermos incuidables".



"Uno de los fundamentos de los cuidados paliativos es realizar aquellas acciones tanto diagnósticas como terapéuticas que estén acordes con la situación en la que se encuentre el paciente en ese momento. Adecuar el esfuerzo es no utilizar o cancelar algún tipo de medidas diagnósticas o terapéuticas cuando se percibe una desproporción entre los fines y los medios, con el objetivo de no caer en la obstinación diagnóstica o terapéutica. El médico, en la fase terminal de su enfermedad continuará a su lado, proporcionándole aquellos tratamientos que alivien su situación, pero absteniéndose de medidas penosas e inútiles. Deberá abandonar la idea de curar para centrarse en cuidar al enfermo con toda la humanidad y competencia técnica que requiera su situación. Adecuando el esfuerzo de nuestra atención con la aplicación de medidas diagnósticas y de estrategias terapéuticas, evitando tanto el encarnizamiento diagnóstico y terapéutico como el abandono, el alargamiento innecesario y el acortamiento deliberado de la vida, estaremos realizando una buena práctica médica" 
(Jacinto Bátiz. Articulo especial: Adecuación del esfuerzo diagnóstico y terapéutico en cuidados paliativos. Gac. Med Bilbao. 2014; 111(3):57-62)

Una consecuencia de insistir en curar lo incurable es lo que contemplamos con bastante frecuencia: enfermos en fase terminal que aún mueren con el suero puesto y esperando una analítica, o entubados en un servicio de urgencias. Los enfermos en fase terminal pueden ser vulnerados cuando se les somete a encarnizamiento terapéutico manteniéndoles con vida artificialmente y en condiciones que degradan notablemente la dignidad de la persona. Ni la obstinación terapéutica que llevaría al encarnizamiento terapéutico ni el abandono son respuestas éticas ante un enfermo al final de la vida. No olvidemos que un tratamiento indicado y obligado en medicina curativa puede estar contraindicado en cuidados paliativos.

Nuestro Código de Deontología Médica también contempla cómo debiera ser nuestra práctica médica ante un enfermo en fase terminal:

Art.36.1.- "El médico tiene el deber de intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible. Cuando ya no lo sea, permanece la obligación de aplicar las medidas adecuadas para conseguir su bienestar, aún cuando de ello pudiera derivarse un acortamiento de la vida".

Art.36.2.- "El médico no deberá emprender o continuar acciones diagnósticas o terapéuticas sin esperanza de beneficios para el enfermo, inútiles u obstinadas. ..."

Cuando nos encontramos ante un enfermo en el final de su vida hemos de tomar una decisión adecuada para hacerlo bien y garantizarle un proceso de morir sin sufrimiento y una muerte serena.

El Colegio de Médicos de Bizkaia pone a disposición de los profesionales una actividad formativa a través de Osasun Ikaskuntza Fundazioa - Fundación de Estudios Sanitarios que trata de los Aspectos Éticos y toma de decisiones en Cuidados Paliativos desde la Práctica Clínica

Si estais interesados en adquirir habilidades en esta toma de decisiones podéis informaros en el siguiente enlace:
https://www.colegiomedicosbizkaia.com/Eventos/Ficha.aspx?IdMenu=79ff4946-e59b-4e1c-a4e5-a35120a90952&Cod=c2091059-5422-4e0a-b3a1-ab5c3db8d966&Idioma=es-ES

Gracias, una vez más, por visitar nuestro Blog.

Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología
Colegio Médicos de Bizkaia


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