sábado, 20 de diciembre de 2014

El médico no debe ejercer una medicina defensiva

El miedo del médico a una demanda puede hacer que llegue a practicar una medicina defensiva. En una revista del ramo sanitario he visto publicado el siguiente dato: "Según una encuesta de A.M.A. entre profesionales médicos que habían sufrido alguna reclamación, el 84% de ellos habían tomado precauciones legales a partir de ese momento. El hecho de la reclamación les había hecho variar su forma de trabajar, y también de relacionarse con los pacientes". 



En muchas ocasiones, aunque se tenga claro el diagnóstico y no se precisara de ninguna prueba complementaria para instaurar el tratamiento, se emplean  exploraciones complementarias de manera rutinaria, indiscriminada o abusiva "para protegerse legalmente". Si éstas nos ayudaran a afinar mejor el diagnóstico no habría ninguna duda de su prescripción. Otras veces, el médico se puede ver presionado por el paciente para realizar una indicación terapéutica o exploratoria. Estas situaciones no son excepcionales, son bastante frecuentes.

Para evitar todo esto, tal vez debamos recordar lo siguiente:

Hemos de aplicar nuestros conocimientos médicos específicos para cada caso, sin perder de vista aquellos protocolos que pueden determinar la forma de actuar ante situaciones concretas. Los protocolos son una herramienta fundamental en nuestra actividad asistencial diaria. Tengamos en cuenta que muchas sentencias son favorables al médico por haber actuado con el protocolo de la Sociedad Científica correspondiente.

Es fundamental que todos los procedimientos estén debidamente documentados en la historia clínica del paciente porque ésta será una de las mejores armas para la defensa del médico. Ésta sería la única actuación médica defensiva permitida: reflejar toda nuestra actuación razonada en la historia clínica.

"También debe ser evitada la llamada medicina defensiva que no tan solo aumenta el coste económico, sino que además y, lo que aún es más importante incrementa las molestias e incluso el sufrimiento del paciente, al ser sometido a más pruebas complementarias de las necesarias". (Manual de Ética y Deontología Médica. OMC. 2012. pág. 79)

"Los médicos son los que deberían, de una manera efectiva, determinar la indicación y no los pacientes con sugerencias o incluso exigencias. Lo importante es analizar qué factores condicionan la indicación, entre los que se pueden valorar las sugerencias de los pacientes, pero no deben considerarse otros como utilizar las pruebas complementarias para aliviar la presión asistencial en un momento determinado u otras circunstancias. (Manual de Ética y Deontología Médica. OMC. 2012. pág. 79)

Nuestro Código de Deontología Médica nos dice claramente que el médico no debe ejercer una medicina defensiva:

Art. 21.2.- "Las exploraciones complementarias no deben practicarse de manera rutinaria, indiscriminada o abusiva. La medicina defensiva es contraria a la ética médica".

Una vez más, os invito a que compartáis con nosotros vuestros comentarios.


Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología Médica
Colegio Médicos de Bizkaia

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