sábado, 16 de noviembre de 2013

El tratamiento del dolor no es una cuestión opcional, sino un imperativo ético.

El dolor, posiblemente la primera asignatura de la Medicina de todos los tiempos, continúa siendo uno de los retos en nuestra práctica diaria.

El número de consultas relacionadas con el dolor están aumentando, pero los médicos no disponemos del tiempo suficiente para poder atender adecuadamente al enfermo que sufre dolor. Cuando se ha consultado a los médicos, el 80% aseguran que las consultas relacionadas con el dolor seguirán aumentando; el 72% admite no dedicar suficiente tiempo al enfermo con dolor.

El enfermo tiene derecho a ser aliviado de su dolor y los médicos tenemos el deber de aliviárselo. Aunque, como dice el prof. Harald Breivik, aceptamos que el alivio del dolor es un derecho, pero sigue siendo un problema internacional.

Los médicos no podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás y hemos de comprender que para ayudar a los enfermos no es suficiente la buena voluntad o la inclinación caritativa, sino que es indispensable instruirse, informarse e ilustrarse para ser realmente útil y eficazmente competente.

Don Gregorio Marañón escribio: "un dolor curado justifica toda la vida de un médico".


Si estáis interesados en reflexionar sobre esta labor, como médicos, de aliviar el dolor a nuestros enfermos, os invito a leer el artículo que publiqué hace unos años. Lo podéis descargar en:

http://www.paliativossinfronteras.com/upload/publica/ASPECTOS-ETICOS-EN-EL-FINAL-ANALGESIA-BATIZ_1.pdf

Dr. Jacinto Bátiz, Presidente de la Comisión de Deontología
Colegio Médicos de Bizkaia

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