martes, 13 de octubre de 2020

Humanización en críticos en tiempos de COVID

Las Unidades de Cuidados Críticos son áreas donde ingresan las y los pacientes más graves del hospital. En ellas, la monitorización continua permite anticiparse en el diagnóstico y poder tratar de forma inmediata, posibilitando, en pacientes que su margen de reserva es mínimo, una oportunidad que de otra manera no tendrían.

En estas Unidades además de la monitorización continua, se administran tratamientos de soporte: respiradores (si fallan los pulmones), hemofiltración (si fallan los riñones), sistemas de depuración hepática MARS (si falla el hígado), bombas con nutrición enteral o parenteral, bombas con fármacos para mantener la hemodinámica, balón de contrapulsación, ECMO, sistemas neumáticos de compresión para evitar trombosis… Todo ello convierte el entorno en muy extraño para cualquier persona, y especialmente hostil para pacientes que no entienden lo que le está pasando.

En nuestras Unidades también intentamos atender al bienestar psicológico de pacientes, procurando, cuando las circunstancias lo permiten, un sueño fisiológico , con un descanso nocturno promovido por fármacos , intentamos además atenuar los ruidos en las Unidades, al mismo tiempo procuramos el respeto a la intimidad , favorecemos también el entretenimiento ( radio..) y de una forma más general, con ventanas en todas los boxes que permiten distinguir el día de la noche y con relojes que permitan conocer el momento del día. También medidas para evitar la agitación, el delirio o la desorientación.

Las médicas y los médicos especialistas que trabajamos en las áreas de cuidados críticos  abemos que las familias son un pilar fundamental en la evolución de todas y todos los pacientes, especialmente de aquellos que precisan de nuestros cuidados. Calman, reconfortan y aportan el toque de realidad cotidiana a ese entorno artificial al que el y la paciente son sometidos para que su estado de salud mejore. Por otro lado, somos conscientes del alivio que supone ser parte del proceso, sea cual sea el desenlace. “Estar ahí” es lo más valioso cuando el mundo de los familiares y amigos gira entorno a la impotencia. Impotencia por no saber, impotencia por no estar.

Últimamente nos encontramos en los medios de comunicación noticias (algunas más sensacionalistas que otras) que nos aterrorizan con la soledad que sufren las y los pacientes durante su ingreso.Es muy posible que uno de los grandes cambios promovidos por la pandemia en las Unidades de Críticos sea una mayor hostilidad de estas áreas, a las que debemos unir el aislamiento y los disfraces (EPIS), motivados por la covid, que disminuyen el contacto con las y los pacientes y que facilitan aún más su desorientación.

Por ello en estos días, uno de los retos a los que nos enfrentamos las y los profesionales sanitarios que trabajamos en las áreas de cuidados críticos es la inclusión de la familia en la evolución de nuestras y nuestros pacientes. Estamos viviendo un cierto grado de deshumanización forzada del proceso de acompañamiento en favor de la seguridad. La de la persona enferma, la de sus seres queridos y la de profesionales sanitarios. Sin embargo, lejos de aceptar esta situación como una realidad inamovible, la humanización en tiempos del Coronavirus se ha convertido en un desafío para el equipo.

A través de unos terminales móviles, cuando la paciente o el paciente están conscientes y su estado clínico ha mejorado, les ayudamos a realizar videollamadas con sus familiares o amigos. De esta forma, les acercamos en la medida de lo posible a sus seres queridos. Este pequeño gesto puede suponer una gran diferencia a nivel psicológico y un alivio para las dos personas a ambos lados de la pantalla. En circunstancias que también son duras para cualquier profesional, no nos imaginábamos que lo que nos sacaría una sonrisa serían el desafío de explicar a los familiares cómo instalar las aplicaciones necesarias para las videollamadas, o el compartir el nerviosismo de reencontrarse a través de una pantalla.


Por otro lado, realizamos todos los días llamadas informativas a los familiares de nuestros pacientes después de haber terminado de valorar, explorar, optimizar y adecuar su tratamiento. Explicamos el proceso, la evolución, e intentamos resolver dudas dentro de la limitación que supone la comunicación telefónica. Somos conscientes de que no es la mejor forma.

Habitualmente tenemos la oportunidad de sentarnos a hablar con los compañeros de nuestras y nuestros pacientes, de mirarnos de ser cercanos, de entendernos y de compartir opiniones , y estamos convencidos de que esa es la mejor manera de transmitir la información y mitigar los miedos y las dudas. Nos encantaría que fuera así ahora, pero por desgracia tenemos que adaptarnos a otras vías de comunicación más difíciles para todos. 

Con todo, sabemos que la información no es un acto complementario, sino que forma parte del propio acto clínico como un elemento esencial del mismo.


“El texto está basado parcialmente en un escrito del Servicio de Anestesia-Reanimación del Hospital Universitario de Cruces en el Facebook de OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces”.


Art. 16.1 Código de Deontología Médica: La información no es un acto burocrático sino un acto clínico


Alberto Martínez Ruiz, Vocal de la Comisión de Deontología Médica de Bizkaia.

lunes, 3 de agosto de 2020

Doctora, ¿por qué no va a atender a mi padre?


No salgo de mi asombro.
Mi padre tiene 91 años y no suele quejarse, pero hoy, al llamarle a la residencia para ver qué tal estaba, me ha dicho entrecortadamente que no podía respirar. He hablado con Miren, la cuidadora que mejor se lleva con él y me ha dicho que no les permiten trasladarlo al hospital, que es muy mayor... Tiene que ser un error, pienso, voy a hablar con su médico...





La escasez repentina de medios sanitarios es una situación que no teníamos prevista. ¿Cómo nos va a pasar esto aquí, con una Sanidad pública en la que confiamos para resolver los problemas de nuestra salud? ¿Y ahora qué hacemos si no tenemos respiradores ni camas para todo el mundo?
Estamos al límite de nuestras fuerzas y no sabemos qué es lo mejor para todo el mundo.
¡¡Ya está!! Preguntemos a nuestros jefes o busquemos un protocolo que nos diga cómo actuar. 


... Y si el protocolo o las instrucciones dicen que no se hospitalice o que no se administren cuidados críticos a las personas mayores de 80 años... ¿obedecemos o nos planteamos qué deberíamos hacer desde el punto de vista de la ética profesional?

No tomamos decisiones clínicas no fundadas en criterios médicos objetivos. No discriminamos por sexo, raza, religión... ni edad. No lo hemos hecho ni deberíamos plantearlo ahora, con pandemia o sin pandemia.

“Todas las personas mayores independientemente de su edad y de si viven en la comunidad o en residencias, tienen el derecho constitucional de acceder a los servicios públicos de salud y no pueden ser discriminadas por razón de edad.
Para la derivación a recursos sanitarios especializados (hospitales de agudos y otros recursos intermedios medicalizados COVID), ni la edad, ni el hecho de vivir en una residencia, deben ser un criterio de no derivación”.
(Sociedades Española y Autonómicas de Geriatría y Gerontología SEGG 2-5-2020).


Art. 5.2 Código de Deontología Médica:  El médico debe atender con la misma diligencia y solicitud a todos los pacientes, sin discriminación alguna.

Isabel López-Abadía Rodrigo, Presidenta de la Comisión de Deontología Médica de Bizkaia.

lunes, 27 de julio de 2020

CURSO ONLINE DE ATENCIÓN AL FINAL DE LA VIDA


Copyright © 2020, Fundación para la Formación de la OMC 

CURSO BUEN QUEHACER DEL MÉDICO VIÑETAS PRÁCTICAS 5 y 6


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CURSO BUEN QUEHACER DEL MÉDICO VIÑETAS PRÁCTICAS 1, 2, 3 y 4



Copyright © 2020, Fundación para la Formación de la OMC 

Formación on-line en Ética y Deontología Médica


Desde la Comisión de Ética y Deontología Médica del Colegio de Médicos de Bizkaia, somos conscientes de la importancia de la formación de todas y todos los profesionales en Ética y Deontología Médica.
Lo sucedido en los últimos meses con el COVID-19 ha generado un cambio en la formación, o más bien en la forma de impartir ésta. Por este motivo, hemos tomado la decisión de facilitaros la información que tengamos disponible sobre formación on-line en esta materia, con la creación de una página exclusiva en nuestro blog.


Comenzamos hoy está nueva página de nuestro blog con los tres primeros cursos, esperando que os sean de vuestro agrado y utilidad.

domingo, 19 de julio de 2020

COVID-19 Reflexiones éticas desde la pandemia



Desde primeros de marzo, en nuestro entorno nos encontramos ante uno de los mayores retos sanitarios de las últimas décadas. El coronavirus SARS-Cov-2, responsable de la tristemente famosa enfermedad COVID-19, ha pasado de ser la causa de un foco epidémico en China, a convertirse en el origen de una pandemia mundial, la primera pandemia de la globalización, como la describen algunos autores.

En el libro “The coronavirus prevention handbook” se expone que en esta era de globalización, los movimientos ininterrumpidos de humanos y bienes hacen que ningún país sea inmune a la amenaza potencial de epidemias. Desde 2003, las enfermedades contagiosas emergentes como la gripe aviar, el síndrome respiratorio del Medio Oriente, el SARS y el ébola nos recordaron una y otra vez a los seres humanos la grave amenaza que representan para la salud humana y la seguridad económica y social.

Quizá deberíamos haberlo sabido pero el hecho es que nos ha pillado por sorpresa. Las personas que integramos la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Bizkaia hemos asistido atónitas, como casi todo el mundo, a una situación de desconcierto e impotencia por parte de profesionales, gestores, políticas y políticos, e instituciones que no habíamos imaginado que pudiera ocurrir fuera de una obra de ficción catastrofista.

Cuatro meses después del comienzo de unos acontecimientos que se han ido sucediendo a velocidad vertiginosa, nos encontramos en una situación algo más estable, aunque marcada por el miedo a un rebrote, con las noticias de estos últimos días. Es ahora, con algo más de calma, que queremos hacer unas reflexiones sobre lo vivido y lo que nos puede deparar el futuro. Se han producido situaciones de toma de decisiones muy complejas desde el punto de vista de la ética profesional médica, comenzando por la falta de información y la falta de medios, pasando por la atención telefónica, la soledad de las personas mayores, el miedo y la afectación psicológica de las y los profesionales sanitarios... Respecto al futuro, no parece fácil tampoco cuando pensamos en tratamientos y vacunas asequibles para todos los países.

Creemos que temas de reflexión no nos faltan y en esta página del blog, queremos plasmar algunas de las situaciones que nos deberían hacer pensar desde la ética médica, tanto desde nuestro punto de vista como desde el de otras y otros profesionales de la Medicina que han dado su opinión en jornadas o eventos relacionados con la pandemia.

Veremos que muchas actuaciones siguen estando encuadradas en nuestro Código de Deontología Médica y las que no están... quizá deberían estarlo. Os invitamos a quienes sois profesionales de la Medicina y también a quienes no lo sois, pero os preocupa la forma en que se han manejado algunas situaciones, a deliberar sobre los distintos temas que iremos publicando. Pretendemos hacerlo desde un punto de vista constructivo: lo que pudimos hacer mejor y lo que podemos hacer de otra manera para que no vuelva a ocurrir. Al fin y al cabo, la Ética es reflexionar sobre lo que se podría hacer mejor.